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Entrevista de El Lado G a Horacio Lalia 

Parte 2

Si te perdiste la primer parte, acá esta

Segunda parte de nuestra entrevista con el artista homenajeado en la convención internacional de Rosario en esta oportunidad hace un recorrido de viejas anécdotas del barrio junto a antiguos colegas y sus recuerdos.

Horacio

  • ¿Como ve el mercado nacional en la actualidad?

Mira, el mercado actual nacional está bueno, porque hay mucha gente joven muy talentosa, tratando de sacar material, y hay muchos editores, editores particulares. Jóvenes, gente joven o no tan joven, que está tratando de editar, entonces empiezan aparecer ediciones por todos lados algunas interesantes otras no tanto pero en realidad se está haciendo un buen material, pero generalmente se trabaja sobre todo con el trabajo de autor, viste, sobre el libro. Al no haber una variante de una historieta con varios dibujantes como es el caso de Fierro, que es la única que mas o menos está dando vueltas, no sé qué pasara ahora pero supongo yo que seguirá saliendo, creo, no hay revistas de ese tipo porque no hay editoriales, entonces el tema es que se está tratando con editores particulares que editan sus propios libros y editan libros de otros. Estos chicos, Locorabia, que es de Córdoba, empezaron ellos a editar su propio material y después empezaron a editar otro material, después se juntaron los chicos de los de Berofonte que son de Montevideo, Uruguay y han sacado como treinta y pico de libros, fácil, y así se forman pequeños editores que están sacando material y hay material muy bueno porque hay gente que está trabajando muy bien, pero no es que hay una editorial que los está haciendo son cosas personales o particulares.

  • Ese es el caso de Capitán Barato.

Por ejemplo, Daniel es un tipo que empezó por su cuenta hacer esas cosas y ahora evidentemente se está agrandando. Todavía, él lo que hace en general es hacer una revista que es la revista de Capitán Barato, Miss Capi y Alto Voltaje. Yo hice una segunda tapa para el guaraní, otra tapa la hizo Peralta, que también justamente coloreó la mía que va salir para la Crack Bang Boom, calculo yo, o antes. Y claro él es aparte vendedor, trae material de Estados Unidos y la verdad es que está haciendo un trabajo  muy bueno, es un tipazo, muy buen tipo, que no empezó para hacer negocio, empezó viste como una cosa que a él le gustaba  y bueno se está haciendo un negocio porque es muy conocido y está sacando buen material, está haciendo bien las cosas.

“Se popularizó mucho, ese era el momento en el que se podría haber hecho una industria de la historieta.”

  • ¿Por que la década del 50 fue tan buena para el comic argentino? ¿Cuál fue la diferencia con la situación yanqui de esa época?

En realidad arranca casi a finales de los 40. No sé cuál fue el motivo por el cual surge, porque ya las historietas del principio de los 30 a los 40 habían aparecido. Acá empezaba a aparecer bastante interesante y después a fines de los 40 hasta casi fines de los 50, fue la década de oro porque había muchas revistas, había editoriales que sacaban muchas revistas de historietas, se popularizó mucho la historieta en esa época. Grandes dibujantes pero también grandes personajes, grandes títulos de revistas como Patoruzito o toda la parte de Columba inclusive otras editoriales  que desaparecieron, tenían sus revistas de historietas pero fueron desapareciendo en ese momento los que hacían Misterix, Tomi Futuro, con material de afuera y material de acá. Se trabajaba mucho. Patoruzito fue una de las más populares que arranca viste en principio de los 40 y ya te dijo a principio de los 50 y finales de los 40 era una revista que tenía un tiraje impresionante y Columba acompañaba con las revistas que tenía, que eran como cuatro, ya tenía el Tony, Intervalo y Fantasía, junto a D’Artagnan que aparece después. Y es una década en la cual muchas editoriales por ejemplo Abril y todo, tenían sus revistas, sacaban sus revistas, la otra la de Billiken, Atlántida. Se popularizo mucho, ese era el momento en el que se podría haber hecho una industria de la historieta. Pero era tan popular la cosa y los Lipzyc, que fundaron La Escuela Panamericana de Arte, fueron los que también fogonearon un montón de esas cosas, aparición como la primera escuela en el año 52 junto a La Norteamericana de Arte que trabajaban ellos con un material del autor de Flash Gordon, Alex Raymond, había sacado un sistema de dibujo y ellos lo adaptaron o lo compraron y se llamaban La Norteamericana cuando arrancaron en el 50, 51 después fue La Panamericana con los 12 famosos artistas que arranca en el 54, 55 aproximadamente. Y una era década viste que había revistas por todos lados, historietas por todo lados, una década brillante. Yo empecé en el 57 como ayudante de Eugenio Zoppi que era del oeste.

 

  • ¿Cómo era eso de que entre la casa de Zoppi y Breccia había siete cuadras de diferencia?

Claro, Zoppi vivía en Laprida y Rivadavia, y Breccia vivía en lo que es el pasillo de la clínica Tachella. Quiere decir que desde lo de Zoppi cruzaba para la segunda Rivadavia por la del instituto iba caminando, tenía 5 cuadras más hasta lo de él. Eran concuñados los dos, yo lo había conocido a Breccia apenas entré, a los dos tres meses lo conocí porque se visitaban y a los seis meses también se va el ayudante de Breccia y me comparten los dos como soy del barrio. Empiezo ayudarlos a los dos hasta al ’60 y después me quedo con Alberto hasta el ’63 y hago La Panamericana y el IDA con Breccia. Siempre viéndolo a Eugenio permanentemente porque luego Zoppi se dedicó a sacar una revista, seguía trabajando para afuera y todo y yo colaboraba en algunas cosas pero yo ya me había quedado ayudando a Alberto. Estábamos en un triángulo, yo estaba a cuatro cuadras de él, Breccia a siete cuadras y yo a seis cuadras de mi casa. Así que triangulábamos así. Fue un poco casual pero tuve la suerte de agarrar el colectivo ese.

Breccia siempre dijo que nunca le gustó la historieta.

  • ¿Por que se decía que el dibujo de Breccia era como sufrido?

Lo que pasa es que decían que el dibujo era un poco torturado, el trabajo de Breccia, que es un gran laburo, es muy personal, el lector común que si bien le podía gustar más o menos el trabajo de él, trabajaba un poco más para los profesionales, para la gente de la historieta porque el lector común no era que tenía un rechazo. Pero era muy negro,  era poco entendible en algunos, más Mort Cinder 09todavía al final, después que vino el cambio de él que empezó, siempre con su investigación de trabajo, porque siempre fue un gran investigador de técnicas y de dibujos. La gente le interesaba pero generalmente él estaba muy metido en  el tema de lo que es el gremio. Porque el prácticamente con su calidad de trabajo asombraba con respecto a los colegas o a la gente joven, eso es importante. No es que él no tenía un éxito con el público, no tenía un éxito como otros dibujantes que eran muchos más claros que él, en el sentido de que eran más limpios, más entendibles para la gente, para el lector común. Y si bien la idea de lo que era Alberto, es fantástica, se hace a través del oficio de la historieta, que de eso maravilloso en cuanto la búsqueda de él y de cualquier profesional, pero no para la gente en general. Porque inclusive por ese motivo, por una de las cosas que sale mal lo de El Eternauta en una revista que no era de historietas por un lado y otro porque la gente, en lo que él hace es estupendo, un trabajo técnico maravilloso que mucha gente no lo entendió y decís “ah, pero a mí me gustaba Solano” y si Solano era más directo para contártelo era más simple, era una cosa que entendía todo el mundo y eran cosas diferentes. Lo que más me acuerdo es que no era una revista de historieta y además un laburo bárbaro. Salió y fue un laburo que obviamente para la gente del oficio, una maravilla pero para el público general no fue ese impacto. Como te digo que no impactó Mort Cinder. Pero con Mort hay fanáticos, porque son la gente que le gusto la historieta la gente en general ve Mort Cinder, ósea registra pero le parece un poco negro, un poco raro, viste como es el tema. Está habituada a ver cosas que están más habituados a ver, en forma más sencilla más directa. Por eso él tenía un estilo que era muy personal, aportó muchísimo y va seguir aportando, porque el trabajo de Mort, ya van cincuenta años y yo calculo que sigue vigente y sigue siendo moderno porque es un tipo que abrió un camino infernal en ese sentido. Y sobre el público, Alberto no le preocupaba demasiado, él hacia lo que le gustaba y punto. A veces es difícil porque uno se está dedicando a la gente, en alguna medida vive de la gente, entonces cuando uno empieza a trabajar claro que empieza a trabajar para uno, pero siempre tenes que empezar a trabajar pensando que eso va al lector, si el lector no lo entiende “¿No lo entiende? Yo lo entendí” pero tiene mucho que ver con el editor y con todos, si no te entiende, no le gusta lo que haces, que por más bueno que sea no le gusta y bueno viste, es un tema, es el que compra. Uno está siempre, aunque no le guste bajo la lupa en ese sentido, podés ser más popular o menos popular por una cosa. Breccia era uno de los que no le interesaba demasiado porque bueno, está bien, veía la parte artística nada más, aunque tampoco le gustó nunca la historieta y él lo decía claramente vivió de historietas fue algo de la historieta pero la historieta a él no le gusto nunca, él quería ser más un artista plástico. Que llegó a la plasticidad un poco aparte de la historieta pero no fue un tipo reconocido por eso, fue reconocido como un gran dibujante que experimentó, hizo cosas muy interesantes pero bueno no era otra cosa que un dibujante de historieta. Muy personal todo lo que hizo pero él no quería  tener nada que ver. Él siempre dijo que nunca le gustó la historieta.

  • Es todo un tema porque Alberto Breccia y Hector Oesterheld no fueron hijos de su época, como que recibieron el éxito mucho después.

Claro, yo empecé en el ’64, arranqué en Hora Cero que justo Oesterheld  la dirigía. Le llevé un material. Él ya me conocía de lo de Breccia, pero le gustó lo que había llevado, me preparó dos guiones, salió en uno de los números, que perdí lamentablemente, y en el segundo número es el último de Hora Cero, y yo no lo sabía y cerró la revista y ese número no lo conseguí y después lo perdí también a Oesterheld. Él tenía eso, lo encontré tiempo después que teníamos una relación y todo, yo fui a la casa es decir ya teníamos un contacto, que nos volvemos a encontrar después que hicimos un material juntos en el ’66 para Chile, junto a otros colegas. En el ’69 le ilustré un personaje para México y después nos volvemos a encontrar en Record, cuando él va en el ’74, ahí nos volvemos a encontrar otra vez y justo Scutti, le pide a él un personaje para mí y ahí es donde más o menos conociendo mi trabajo y todo, empecé armar lo que es Nekrodamus, por eso cuando me preguntaban a mí con respecto a Nekrodamus, esa fue una cuestión del editor y justamente lo tenía a Oesterheld trabajando en la editorial que era el que hacía los guiones, mayoritariamente porque había otros, y le encarga a él y así salió Nekrodamus. Ese es el principio porque muchos preguntaron  ¿Y cómo salió Nekrodamus? ¿Y cómo fue? ¿Usted hablaba con Oesterheld? Con Hector tuve un par de conversaciones porque él trabajaba prácticamente adentro, cuando trabajaba en Columba pasaba lo mismo, se metía con su maquinita y trabajaba. La última charla que tuve con él fue en principio del ’76, más o menos, él estaba con su máquina:

-¿Cómo anda maestro bien?-

“Si estoy tratando de buscar una novia a este muchacho Gor, porque es tan feo tengo que buscarle una novia.”

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Esa cosa trivial de la conversación, después lamentablemente no lo volví a ver más, esa fue la última charla que tuvimos y fue por el tema de Gor, la novia de él que tenía la princesita pero era una cosa más platónica. Pero Hector estaba buscando una novia. No me acuerdo en ningún guión de los que el dejó, después de lo que pasó, que nosotros al principio pensamos que estaba viajando, porque él solía viajar mucho por Centro América iba para Chile después estaba por Perú. Y viajaba mucho México, Venezuela. Se pensó que había viajado y generalmente salía y volvía, qué se yo, al mes, daba vuelta, el problema fue que demoraba y dejó tres o cuatro guiones porque Nekro, en ese momento era el ’76 casi, estaba funcionando bien en Italia y le pedían guiones y el dejo dos o tres guiones más, se los dejó a Scutti. Pero en ninguno apareció la novia de Gor así que no sé, no se si no lo resolvió y Gor siguió sin novia siempre adorando a la princesita.

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  • ¿Que se siente ser homenajeado este año en la Crack Bang Boom?

Es muy lindo es muy agradable, porque siempre los homenajes en vida son importantes, yo he visto hacer homenajes después de muerto y es una pena realmente. Rosario para mí y para mis afectos, desde 2002 a Rosario he ido todo los años, por una cosa o pro otra he ido a rosario desde esa época. Me he enamorado de Rosario. Me siento muy agradecido, ya desde el año pasado viene el ruido de todo esto, porque inclusive iba ver la posibilidad de que yo fuera porque yo cumplí 50 el ante año pasado. La escuela de Carlos Barocelli de ilustradores en Rosario que está trabajando muy bien ya lleva cuatro años, me habían hecho una cosa muy linda cuando yo cumplí los 50 años. Y ya se rumoreaba, que a lo mejor me iban hacer el homenaje el año pasado, pero será este año. Viste cómo es esto hay mucha gente en el medio que realmente es importante, pero si muy contento con respecto a eso y con expectativas, vamos a ver qué pasa.

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