Pin It

El ojo de la historia. Segunda entrega

Un siglo y medio de fotografía periodística argentina

por Andrea Cuarterolo

Acá podes leer la primer entrega


 

 

La fotografía llega a la prensa

 

Si bien las primeras litografías publicadas en el país datan de 1827, fue recién hacia 1864, con la fundación de El Correo del Domingo, que comenzaron a aparecer ilustraciones basadas en fotografías. Las imágenes se incrementaron en forma proporcional al interés del público por las noticias de la guerra. En 1866 el periódico realizó uno de los más grandes despliegues periodísticos de la época al publicar un obituario, ilustrado con litografías a página entera, dedicado a la memoria de dos jóvenes, cuya muerte en las trincheras de Curupayti había conmovido profundamente a la sociedad de la época: Dominguito Sarmiento y Francisco Paz, hijo del entonces vicepresidente de la nación.

Litografía de H. Meyer para El Correo del Domingo, 1866

1- Dominguito Sarmiento, hijo del prócer y Francisco Paz, hijo del vicepresidente, ambos muertos en esta batalla.

 

Muy pronto, otros periódicos comenzaron a otorgar una creciente importancia a las imágenes de actualidad, tal es el caso de El Sud Americano, que contaba entre su plantel con un dibujante y un grabador permanentes. En octubre de 1888, este diario fue responsable de una hazaña periodística inusual para la época. El 11 de septiembre de ese año, había muerto en Asunción Domingo Faustino Sarmiento y su hija había encargado al fotógrafo Manuel San Martín, la realización de un retrato póstumo del prócer. Según el diario La Nación del 16 de septiembre, Sarmiento había muerto en su cama hacia las 2 de la madrugada. Sin embargo, a la hora de tomar la foto, el cuerpo fue trasladado a su sillón de lectura, con el propósito de construir para la posteridad la imagen de un hombre dedicado hasta el último minuto de su vida a trabajar por su patria. En Buenos Aires, los periódicos seguían con avidez, las noticias de la enfermedad de Sarmiento a través del telégrafo, pero fue el diario El Sud Americano el primero en publicar la imagen mortuoria del prócer, tan sólo catorce días después de celebradas las exequias.

2- Retrato mortuorio de Domingo Faustino Sarmiento Litografía basada en una fotografía de Manuel San Martín El Sudamericano, 5 de octubre de 1888

 

Hacia 1890, se produjo la segunda gran revolución en la historia de nuestra imagen de prensa con la llegada al país de la técnica de impresión fotomecánica de medios tonos que, mediante la utilización de un taco metálico grabado con puntos reticulares, permitía la reproducción fotográfica directa, es decir, sin la intervención del grabador. En agosto de ese año, El Sud Americano fue el primer periódico en utilizar el procedimiento para ilustrar su cobertura sobre la célebre Revolución del Parque.

 

3- Caras y Caretas 7 de octubre de 1916

El sistema de impresión fotomecánica tardó en imponerse y siguió conviviendo con el grabado manual hasta los primeros años del siglo XX. Fue de hecho la revista Caras y Caretas, la primera publicación en utilizar la técnica en forma asidua, otorgándole a la fotografía un lugar preponderante. Fundada en 1898, Caras y Caretas fue la publicación emblemática de la prensa gráfica argentina. Instaló un nuevo concepto de periodismo pensado no para las elites dirigentes sino para el lector común, llegando a vender en 1912, cuando el país apenas contaba 4 millones de habitantes, cerca de 200.000 ejemplares. Fue la primera publicación con un plantel estable de fotógrafos que, entre 1898 y 1922, el período en que se produjeron las mayores innovaciones desde el punto de vista técnico y estético, fue dirigido por el célebre fotógrafo peruano Salomón Vargas Machuca. La revista usó, desde un principio, a la fotografía como información y la defendió como su principal arma editorial. Eustaquio Pellicer, uno de sus fundadores, escribió en el número del 5 de mayo de 1900: “La única información que se impone es la gráfica a base de magnesio, kerosene o fósforo pues con cualquiera de esos sistemas se obtiene mayor claridad que con la información a base de tinta”. Caras y Caretas reclutó a sus corresponsales entre los mejores fotógrafos del país e incorporó desde un principio cámaras portátiles con placas de 9 x 12 cm, en una época en que las pesadas cámaras de madera y la escasa sensibilidad de las placas condenaban a la fotografía a un estatismo difícilmente superable. Simultáneamente, la revista alentó la colaboración de fotógrafos aficionados a los que se pagaba entre 5 y 10 pesos por cada una de las imágenes publicadas. La Sociedad Fotográfica Argentina de Aficionados, hoy considerada el primer fotoclub del país, fue una asidua colaboradora de la revista. Esta entidad tuvo un papel destacado como proveedora de fotografías para la prensa argentina, lo que de hecho la convirtió en la primera agencia fotográfica del país. En 1907 se creó la primera Sociedad de Reporteros Gráficos, cuyos puestos directivos fueron cubiertos por hombres vinculados a Caras y Caretas.

 

 

Los grandes diarios argentinos

 

Ante la competencia de las revistas ilustradas, la mayoría de los diarios importantes de la capital incorporaron, hacía fines del siglo XIX y principios del XX, la técnica del fotograbado y comenzaron a otorgar una creciente importancia a la cobertura gráfica de las noticias. La Nación fue uno de los primeros diarios en utilizar el nuevo procedimiento, en un principio en la ilustración de avisos publicitarios y luego en su sección informativa. Entre los diarios fundados con la llegada del nuevo siglo, se destaca el vespertino La Razón, de 1905, por el papel capital que le dio al uso de la imagen y por su sólido departamento fotográfico que llegó a tener corresponsalías en las principales ciudades del país y en el exterior.

 

Sin embargo, fue con el diario Crítica, fundado en 1913 por Natalio Botana, que comenzó en nuestro país la era del periodismo gráfico moderno. Crítica fue el primer diario que transformó a la fotografía en una pieza esencial de su propuesta periodística al adoptar las modalidades de la “prensa amarilla” norteamericana, popularizada a principios de siglo por Joseph Pullitzer y William Randolph Hearst. Este diario alcanzó un éxito sin precedentes, llegando a vender 600.000 ejemplares en una época en que el país no superaba los 10 millones de habitantes. Años más tarde, el diario El Mundo (1926) y Noticias Gráficas (1931), serían las estrellas de la prensa gráfica argentina, que alcanzaría su mayor apogeo durante los años de la guerra en Europa.

 

Entre los reporteros gráficos más destacados de las primeras décadas del siglo XX, se impone la figura emblemática de Juan Di Sandro, que desde las páginas de La Nación marcó el rumbo a varias generaciones de fotógrafos. Di Sandro combinó simultáneamente su trabajo en el periodismo gráfico con una activa militancia en los fotoclubes o en grupos como “La carpeta de los 10”, intentando desde un principio separar al fotógrafo de prensa de su tradicional rol de mero ilustrador. Su excepcional manejo de la técnica, la particular originalidad de su mirada y la dimensión humana que le imprimía a sus imágenes lo convirtieron, sin duda, en el primer gran artista del fotoperiodismo argentino.

4- River Campeón Fotografía de Juan Di Sandro, 1941 Archivo ARGRA

 

Las imágenes recorren el mundo

 

Otro gran hito en el desarrollo de la prensa gráfica en la Argentina fue la inauguración de los servicios de transmisión de imágenes a través de radio o teléfono. Con el estallido de la Guerra Civil en España primero, y la II Guerra Mundial, más tarde las primeras radiofotos comenzaron a cruzar el Atlántico para mostrarle a los argentinos, cada mañana, en la tapa de su diario, la tragedia europea.

 

A menos de cinco años de que la agencia de noticias norteamericana Associated Press (AP) iniciara su servicio regular de radiofotos, esta nueva tecnología llegó a Buenos Aires con la inauguración de su servicio internacional. El 6 de diciembre de 1939, Noticias Gráficas publicó una foto del bombardeo soviético a Helsinski transmitida desde Londres. Por la forma detallada en que el diario explicaba a sus lectores la innovación tecnológica que acababa de introducir en su 5ta. edición, se deduce que el hecho constituía una verdadera primicia. Para la década de 1940, los principales medios argentinos publicaban ya, con cierta regularidad, fotos de las agencias International News Service (INS) y Associated Press (AP) que se recibían en la planta de Transradio Internacional en Villa Elisa y luego eran distribuidas en los diferentes medios abonados.

5- Helsinski bombardeada por la fuerza aérea soviética en 1939 Radiofoto de Internacional News Photo recibida en Buenos Aires


 

 

 

Bibliografía

 

AAVV, “Reportaje al fotoperiodismo”, Revista Fotografía Universal, julio de 1970.

Alexander, Abel y Andrea Cuarterolo, “La Razón, un siglo de periodismo” en Historias de la Ciudad, N°32, agosto de 2005.

Cuarterolo, Andrea. De la foto al fotograma. Relaciones entre cine y fotografía en la Argentina (1840-1933). Montevideo, CdF Ediciones, 2013.

Cuarterolo, Andrea. “La muerte ilustre. Fotografía mortuoria de personajes públicos. En: Rodríguez, David y Limbergh Herrera (comp.). Imagen de la muerte, Lima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 2007, pp 83-105.

Cuarterolo, Miguel Ángel y Eduardo Longoni. El poder de la imagen, Buenos Aires, Fotozoom, 1996.

Cuarterolo, Miguel Ángel. Soldados de la memoria, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2000.

Makarius, Sameer. Di Sandro, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1982.

Pignatelli, Adrián Ignacio. “Caras y Caretas” en Historia de las revistas argentinas, Tomo II, Buenos Aires, Asociación Argentina de Editores de Revistas, 1997.

Príamo, Luis. “Fotografía y periodismo” en Buenos Aires 1910. Memoria del porvenir, Buenos Aires, FADU, 1999.

Zavattaro Leonardo y Rafael Calviño. “Entrevista a Juan Di Sandro” en Revista Reportero Gráfico, N°6, julio de 1986.

 

[1] Este artículo fue originalmente publicado en Imágenes de 138 años. La historia gráfica de la Argentina a través de la lente de los fotógrafos de La Nación (Anuario Aniversario del Diario La Nación), Buenos Aires, Diario La Nación, 2008, pp. 6-18.

[i] Andrea Cuarterolo es doctora en Historia y Teoría de las Artes por la Universidad de Buenos Aires y licenciada en Artes Combinadas. Es investigadora del CONICET y del Instituto Historia del Arte Argentino y Latinoamericano (UBA), miembro de la comisión directiva de la Sociedad Iberoamericana de Historia de la Fotografía y subdirectora de Imagofagia, revista de la Asociación Argentina de Estudios de Cine y Audiovisual (ASAECA). Ha publicado diversos artículos sobre historia de la fotografía y del cine argentino en revistas especializadas del país y del exterior y es autora de De la foto al fotograma. Relaciones entre cine y fotografía en la Argentina (1840- 1933) (Ediciones CdF, 2013). Su más reciente proyecto de investigación aborda el papel de la fotografía y el cine como auxiliares pedagógicos en la Argentina de fines del siglo XIX y principios del XX. Página web: http://uba.academia.edu/AndreaCuarterolo.

Pin It