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Martín Castagnola. Geminiano de nacimiento, fui criado por mi mamá y por la tele e historietas. Horas mirando Tom y Jerry, el pájaro loco, Popeye, sábados de superaccion y leyendo a Quino, maicas, Astérix formaron lo que soy hoy en esencia.
Ya desde que recuerdo me encantó dibujar como un entrenamiento más de todos lo que siempre disfrute, sea jugar con muñecos, trepar árboles o pasar horas con los videojuegos.
Hoy de adulto y ya habiendo aprendido el oficio de dibujante, gracias a publicaciones, diseños,muestras y otros trabajos me gusta plasmar todo eso que desde chico me hacía un pibe feliz y por eso básicamente mi obra muestra héroes de acción, monstruos pintorescos, personajes de videojuegos, músicos, futbolistas, animales y otras cosas que llevaron a mi cabeza de paseo.

El propósito de mostrar monstruos nace principalmente​ de mi fascinación desde que soy niño por la figura del monstruo del cine.
Tengo pocos recuerdos de mi infancia temprana tan grabados como la primera vez que vi al conde Drácula y una noche en que por descuido de mi mamá me pegue al televisor a ver una escena donde un hombre se transformaba en lobo.
Pasaron los años y esos monstruos de la pantalla dejaron de ser algo que me daba miedo para convertirse en personajes entrañables, adorables, respetables, admirables y sobretodo comprensibles en muchos casos.
Hoy mis dibujos pretenden reivindicar la figura del monstruo “romántico”, de ese que tras una imagen aterradora nos cuestiona quien realmente es el monstruo y quién la víctima. Esos monstruos que todos tenemos dentro y nos acompañan a los largo de los años y con los cuales aprendemos a tomar decisiones.
Hoy en día vivimos rodeados de tantos monstruos reales que al ver a la momia me da ganas de ir a abrazarlo. Por supuesto que tanto un vampiro como un zombie son una representación explícita del peligro latente…y que más queremos? Freddy Krueger nunca escondió sus verdaderas intenciones. En cambio estos monstruos reales con los que convivimos se pasean disfrazados con indumentaria confiable, son de una absoluta certidumbre para nosotros y hasta llegan a ser,en muchos casos, quienes tendrían que defendernos de esos monstruos a los que supuestamente hay que temerles. Entonces mi propuesta a través de estos dibujos es verle a los “monstruos” el costado vulnerable, el gesto de única intención, la necesidad de comprensión, el colorido que no todos logran ver.
Ponernos un rato en el lugar del monstruo para sentir el desprecio injustificado, el asco y el miedo sin intención, la victimización trasladada y la estigmatización eterna.
Mi verdadera intención es mostrar con mis ojos de nene fascinado a estos personajes y cuestionarse
¿Quien es el monstruo?

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